El portátil y las videollamadas en casa con tu perro o gato adoptado: cables, saltos a la pantalla y calma

Abres el portátil, preparas el café y te conectas a la primera videollamada del día. Y justo cuando empiezas a hablar, aparece una oreja por la esquina de la pantalla, un hocico que empuja tu brazo o cuatro patas que se pasean por el teclado. Si trabajas o estudias desde casa y hace poco que convives con tu perro o tu gato adoptado, esta escena te sonará.
La buena noticia es que el escritorio puede ser un sitio tranquilo para los dos. Con un rincón cómodo para él, los cables bien recogidos y alguna rutina sencilla, el portátil deja de ser una competición por tu atención. En esta guía te contamos cómo organizarlo, qué vigilar y qué preguntar al veterinario o a la protectora si te surge alguna duda.
Por qué tu escritorio le resulta tan interesante
Para ti es tu sitio de trabajo. Para un animal que todavía está conociendo su nuevo hogar, es uno de los lugares más atractivos de la casa:
- Estás tú. Pasas mucho rato sentado en el mismo sitio, y para muchos perros y gatos eso es una invitación a quedarse cerca.
- El portátil está calentito. Muchos gatos descubren enseguida que el teclado y la base del ordenador desprenden un calor muy agradable.
- Hay movimiento y sonidos. Tus manos tecleando, el ratón, las voces de la videollamada, las notificaciones. Todo eso llama su atención.
- Hablas sin mirarle. Cuando estás en una llamada hablas en voz alta, pero no le estás hablando a él. A algunos animales esto les desconcierta un poco y se acercan a ver qué pasa.
Entender esto ayuda a plantearlo bien: no se trata de que te moleste a propósito, sino de que tu escritorio es, para él, un sitio lleno de cosas interesantes.
Un sitio cómodo cerca de ti, lejos de los cables
El mejor punto de partida es que tenga su propio rincón cerca del escritorio, donde pueda estar tranquilo sin tener que subirse encima de nada.
- Para tu perro: una cama o una manta a pocos pasos de tu silla, en un sitio sin corrientes y fuera de la zona por donde pasan los cables. Si ya estáis practicando lo de ir a su sitio, este es un lugar estupendo para seguir haciéndolo. Te puede ayudar nuestra guía para enseñar a tu perro a ir a su manta con calma.
- Para tu gato: una cama mullida o una caja forrada con una mantita en una balda, en el alféizar o en una silla junto a la tuya. Muchos gatos prefieren mirar desde arriba, así que un árbol o una torre cerca de la ventana puede convertirse en su despacho particular. Tienes ideas en nuestra guía sobre el árbol o la torre para gatos.
- Premia que esté ahí. Cuando le veas tumbado tranquilo en su rincón mientras trabajas, dile algo bonito en voz baja o déjale un premio. Así aprende que estar cerca de ti, pero en su sitio, también tiene recompensa.
Cables, cargadores y regletas: fuera de su alcance
Este es el punto más importante. Debajo de casi cualquier escritorio hay cables del portátil, del móvil, de la lámpara o del monitor, además de alguna regleta. Para un perro joven o un gato curioso pueden parecer juguetes.
Qué puedes hacer:
- Recoge los cables con bridas, canaletas o un organizador, y llévalos por detrás de los muebles en lugar de dejarlos colgando o cruzando el suelo.
- Sube la regleta a la mesa o fíjala detrás del escritorio, donde no pueda pisarla ni olerla de cerca.
- No dejes cargadores enchufados y sueltos cuando no los uses. Desenchúfalos y guárdalos en un cajón.
- Ojo con auriculares y cables finos. Los auriculares con cable, los cordones de las acreditaciones y los cables de carga del móvil son de los que más tientan a un gato juguetón.
- Cierra la tapa del portátil cuando te levantes, para que nadie se tumbe encima ni pulse teclas por ti.
Si tu perro o tu gato mordisquea cables a menudo, ofrécele alternativas que sí pueda morder o perseguir y coméntalo con el veterinario. En nuestra guía sobre seguridad en casa tras adoptar tienes más ideas para revisar el resto de la casa.
Si ves que ha mordido un cable enchufado, que ha roto un cargador o que ha tragado algún trozo de plástico, no esperes a ver qué pasa: llama a tu veterinario o a un centro veterinario de urgencias y cuéntale lo ocurrido. Cualquier tratamiento lo pauta siempre el veterinario.
El gato encima del teclado
Pocos momentos son tan de casa como un gato tumbado sobre el teclado justo cuando ibas a enviar un correo. Es muy habitual, y tiene arreglo:
- Dale una alternativa mejor al lado. Una mantita doblada o una camita junto al portátil, sobre la mesa o en una silla, suele funcionar muy bien. Si además está al sol o cerca de una fuente de calor segura, mejor.
- Bájale con calma, sin regañarle. Si se sube al teclado, cógele con suavidad y déjale en su sitio. Repetirlo con paciencia funciona mejor que cualquier grito.
- Haz que el teclado sea menos interesante. Cierra la tapa cuando no lo uses y no le premies con caricias justo cuando está encima del ordenador.
- Juega antes de sentarte. Un buen rato de juego con su caña antes de empezar a trabajar ayuda a que luego le apetezca más descansar. En nuestra guía sobre la caña de juguete para gatos te contamos cómo usarla de forma segura.
El perro que pide atención durante la llamada
Otra escena muy típica: estás hablando con alguien y tu perro empieza a empujarte con el hocico, a dejarte la pelota en el regazo o a ladrar justo en el momento más serio.
Algunas ideas para que la llamada sea más tranquila:
- Antes de una llamada importante, sal a pasear o juega un rato. Un perro que ha salido, ha olido y ha jugado suele descansar mejor después.
- Dale algo entretenido para ese rato. Un juguete rellenable o una alfombra para lamer son buenos aliados para las videollamadas. Si usas premios o comida para rellenarlos, recuerda que cuentan dentro de lo que come al día y que la cantidad la pauta el veterinario. Tienes más ideas en nuestra guía sobre el juguete rellenable.
- No premies la insistencia. Si cada vez que te empuja le haces caso, aprenderá que empujar funciona. Mejor espera a que se calme y entonces dale tu atención, una caricia o un premio.
Y si se cuela en la cámara, no pasa nada. Muchas veces es el mejor momento de la reunión.
Volumen, auriculares y sonidos del ordenador
El portátil también hace ruido, y algunos animales son muy sensibles a ciertos sonidos:
- Baja el volumen de los altavoces durante las llamadas o usa auriculares. Las voces a todo volumen o los pitidos de las notificaciones pueden inquietar a algunos perros y gatos.
- Silencia notificaciones que no necesites mientras él descansa a tu lado.
- Cuidado con los vídeos con sonidos de animales. Ladridos, maullidos o timbres en un vídeo pueden despertarle o ponerle en alerta. Si le pasa con la tele, nuestra guía sobre la televisión y sus ruidos tiene ideas que también sirven aquí.
- Habla con un tono tranquilo. Si en una llamada subes mucho la voz, tu perro o tu gato puede pensar que pasa algo. No hace falta cambiar tu forma de trabajar, solo tenerlo en cuenta.
Pausas, paseos y ratos de juego
Trabajar desde casa tiene una gran ventaja: puedes repartir pequeños ratos con tu animal a lo largo del día.
- Aprovecha las pausas para salir a dar una vuelta con tu perro, jugar un rato con tu gato o simplemente sentarte con él en el sofá.
- Mantén una rutina parecida cada día. Paseos, comidas y juegos más o menos a la misma hora le ayudan a saber cuándo toca descansar y cuándo toca actividad.
- Deja algún juego de olfato o enriquecimiento preparado para los momentos en que necesites concentrarte. Tienes muchas ideas en nuestra guía de enriquecimiento ambiental en casa.
Si además pasas parte del día fuera, puede ayudarte nuestra guía sobre las horas que puede quedarse solo y el teletrabajo.
Errores frecuentes
- Dejar cables y cargadores por el suelo porque «solo es un momento».
- Regañarle por subirse al teclado en lugar de ofrecerle un sitio mejor al lado.
- Hacerle caso solo cuando insiste, y nunca cuando está tranquilo en su rincón.
- Pasar el día entero sentado sin pausas para paseo o juego.
- Encerrarle en otra habitación en cada llamada sin haberle enseñado antes a estar tranquilo ahí. Si necesitas que esté en otra estancia, prepárale ese espacio con calma y con cosas que le gusten.
Una lista rápida para tu escritorio
- Su cama, manta o camita cerca de ti y lejos de los cables.
- Cables recogidos y regleta fuera de su alcance.
- Cargadores desenchufados y guardados cuando no los uses.
- Tapa del portátil cerrada cuando te levantes.
- Un juguete o algo entretenido preparado para las llamadas.
- Volumen moderado o auriculares.
- Pausas para paseo, juego y mimos.
- El teléfono del veterinario a mano, junto con su cartilla sanitaria.
Preguntas que puedes hacer al veterinario o a la protectora
- ¿Qué hago si sospecho que ha mordido un cable o ha tragado algo de plástico?
- ¿Qué juguetes de mordisquear o de juego le recomiendas para los ratos en que trabajo?
- ¿Cuánta actividad le conviene al día según su edad y su forma de ser?
- ¿Cómo puedo ayudarle si se inquieta con los ruidos del ordenador o de las llamadas?
- ¿Cómo era su rutina en el refugio o en la casa de acogida, para mantener algo parecido?
Un despacho compartido
Trabajar o estudiar con tu perro o tu gato cerca puede ser una de las mejores partes del día: él dormitando en su manta, tú con tu café y, de vez en cuando, una pausa para un paseo o un rato de juego. Con los cables recogidos, un rincón cómodo para él y un poco de paciencia con el teclado, el escritorio se convierte en un sitio tranquilo para los dos.
Y si todavía no tienes compañero de despacho, en salvaunamascota.es hay muchos perros y gatos esperando una casa donde acompañarte entre llamada y llamada. Échales un vistazo: quizá tu próximo compañero de teletrabajo ya te esté buscando.
Foto: Shixart1985, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
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