Documento que firman adoptante y protectora donde se recogen las condiciones de la adopción y los compromisos sobre el bienestar del animal.
El contrato de adopción es un documento privado, firmado por la persona adoptante y la protectora o refugio que cede al animal, en el que se detallan las condiciones de la adopción y los compromisos que asume la familia acogedora respecto al cuidado, identificación y bienestar del animal de compañía. Sin un contrato firmado, la adopción no es completa: protege tanto al animal como a la organización que lo cede.
Suele incluir los datos identificativos de ambas partes (nombre, DNI, dirección, teléfono), los datos del animal (nombre, especie, raza, edad, número de microchip, cartilla veterinaria) y un listado de cláusulas que el adoptante acepta cumplir. Las más habituales son: no abandonar al animal bajo ninguna circunstancia, no usarlo para cría ni con fines comerciales, identificarlo con microchip si aún no lo está, mantenerlo vacunado y desparasitado, y avisar a la protectora si por causa mayor no puede seguir cuidándolo.
Muchas protectoras incluyen también una cláusula de seguimiento postadopción: el adoptante se compromete a permitir visitas o a enviar fotos y actualizaciones durante los primeros meses. Esta cláusula no es invasiva, sino un mecanismo de control que garantiza el bienestar del animal y que se cumplen las condiciones de la cesión. Otra cláusula frecuente es la devolución obligatoria: si la convivencia no funciona, el adoptante debe devolver el animal a la protectora original y nunca cederlo a terceros sin consentimiento.
Algunos contratos contemplan una donación o cuota de adopción que cubre los gastos veterinarios ya realizados (microchip, vacunas, esterilización, pruebas serológicas). No se trata de una compraventa: la cuota recupera parte del coste que la protectora ha asumido para preparar al animal, no es un precio. Si una organización pide cifras desproporcionadas o no entrega ningún tipo de documento, conviene desconfiar.
El contrato es vinculante entre las partes que lo firman y puede aportarse como prueba en caso de incumplimiento. Para el adoptante es importante leerlo entero antes de firmar, hacer preguntas si alguna cláusula no se entiende y guardar una copia firmada junto a la cartilla veterinaria y el certificado de microchip del animal. Más información: cómo adoptar un perro paso a paso.
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