Trucos sencillos con tu perro adoptado: tocar la mano, dar la pata y girar, paso a paso

Tu perro ya olfatea la casa con confianza, tiene su rincón favorito y empieza a buscarte con la mirada. Es un momento estupendo para descubrir algo nuevo juntos: enseñarle trucos sencillos. No hace falta ser adiestrador ni tener mucho tiempo. Con unos premios pequeños, un sitio tranquilo y ganas de pasarlo bien, tocar la mano, dar la pata o girar en círculo pueden convertirse en un juego que esperáis los dos.
Este post va de trucos para perros como juego, pensados para crear vínculo y confianza con un perro adoptado, no de obediencia estricta. No trata de enseñarle a acudir a tu llamada, que tiene su propia guía en venir cuando le llamas tras adoptar, ni de cómo presentar el clicker desde cero, que tienes en el clicker tras adoptar. Aquí puedes usar ambas cosas, pero el objetivo es otro: divertiros.
¿Por qué enseñar trucos a un perro adoptado?
Enseñar trucos suele ser mucho más que «hacer una gracia». A menudo aporta cosas muy valiosas en la vida diaria:
- Un rato compartido: unos momentos al día en los que toda tu atención es para él y él lo nota.
- Estimulación mental: pensar, probar y acertar también cansa, y muchos perros se quedan tranquilos después de una sesión de aprendizaje.
- Confianza: cada acierto premiado le enseña que contigo las cosas salen bien. Para un perro que está conociendo a su nueva familia, eso es un gran regalo.
- Comunicación: aprendéis a entenderos. Tú descubres qué le motiva y él aprende a fijarse en tus gestos.
Cada perro es distinto: a unos les encanta desde el primer día y otros necesitan más tiempo para engancharse. Las dos cosas están bien.
Antes de empezar
Cuándo empezar
No hay prisa. Lo ideal es esperar a que tu perro esté algo asentado en casa: que coma con normalidad, descanse bien y se mueva con soltura por su espacio. Si todavía está descubriéndolo todo, quizá le venga mejor centrarse en lo básico; tienes ideas en los primeros días en casa con tu perro o gato adoptado. Tú le conoces y sabrás ver cuándo está receptivo.
Cómo preparar las sesiones
- Sesiones muy cortas: mejor varias pequeñas a lo largo del día que una larga. Que se quede con ganas de más.
- Un lugar tranquilo: sin ruidos, sin otros animales correteando y con pocas distracciones. Más adelante podréis practicar en otros sitios.
- Premios pequeños y apetecibles: trocitos que pueda comer rápido. Qué premios le convienen y cuántos puede tomar al día lo pauta el veterinario; si quieres tenerlos siempre a mano, echa un vistazo a el portagolosinas o riñonera de premios.
- Marca el acierto: usa una palabra corta y alegre, como «¡bien!» o «¡sí!», justo en el momento en que hace lo que buscas, y después dale el premio. Si ya usáis clicker, también sirve.
- Termina siempre con éxito: acaba la sesión con algo que le salga bien, aunque sea lo más fácil. Así se queda con buen sabor de boca.
Truco 1: tocar la mano con el hocico
Es uno de los trucos más sencillos y de los que más confianza suelen dar. Se trata de que tu perro toque la palma de tu mano con la nariz.
- Presenta la mano abierta a poca distancia de su hocico, a un lado, sin acercarla de golpe a su cara. La curiosidad suele hacer el resto.
- Cuando la olfatee o la roce con la nariz, marca con tu palabra o el clicker y dale un premio con la otra mano.
- Retira la mano y vuelve a presentarla. Repite unas pocas veces y para.
- Cuando lo haga con soltura, añade una palabra, por ejemplo «toca», justo antes de presentar la mano.
- Poco a poco, pon la mano un poco más lejos, más alta o más baja, para que tenga que moverse un poco para tocarla.
Este truco es muy útil en el día a día: te ayuda a guiarle con suavidad para que se mueva de un sitio a otro sin tirar del collar ni empujarle.
Truco 2: dar la pata
Un clásico que a casi todo el mundo le hace sonreír. La clave está en que lo ofrezca él, sin que tú le levantes la pata a mano ni le fuerces.
- Pon un premio dentro de tu puño cerrado y colócalo a la altura de su pecho, cerca del suelo.
- Espera. Probablemente lo olfatee, lo lama o intente abrirlo con el hocico. Ten paciencia y no abras la mano todavía.
- En cuanto levante la pata o toque tu puño con ella, aunque sea un poco, marca y abre la mano para que coma el premio.
- Repite unas pocas veces. Cuando lo haga con más decisión, ofrece la mano abierta, con la palma hacia arriba, y premia cuando apoye la pata en ella (el premio, desde la otra mano).
- Añade la palabra, como «pata», cuando ya lo haga con soltura.
Si a tu perro le incomoda que le toquen las patas, no pasa nada: deja que sea él quien decida apoyarla y no la sujetes. Con el tiempo, a menudo le coge el gusto.
Truco 3: girar en círculo
Es un truco muy vistoso y divertido, ideal para perros con ganas de moverse.
- Coge un premio entre los dedos y ponlo delante de su hocico para que lo siga.
- Mueve la mano despacio describiendo un círculo amplio a su alrededor, a la altura de su cabeza, para que su cuerpo la siga.
- Al principio, premia solo medio giro. Cuando lo haga bien, pide el círculo completo antes de darle el premio.
- Retira el premio de la mano poco a poco: haz el mismo gesto con la mano vacía y dale el premio desde la otra mano cuando complete el giro.
- Añade una palabra, como «gira», justo antes del gesto. Con práctica, el gesto puede hacerse más pequeño.
Haz los giros en un suelo que no resbale y sin prisas. Si quieres, puedes enseñarle también a girar hacia el otro lado.
Si no sale
Es completamente normal que algún truco se le resista. No significa que no pueda aprenderlo, solo que quizá hay que ir más despacio.
- Vuelve a un paso más fácil: si no completa el giro, premia el medio giro; si no da la pata, premia que mueva la pata un poco.
- Para y jugad a otra cosa: un rato de pelota o unas caricias, y lo intentáis otro día.
- Revisa el entorno: quizá hay demasiadas distracciones o el premio no le motiva lo suficiente.
- Nunca regañes ni castigues: el aprendizaje tiene que ser un juego. Si se frustra o se asusta, es posible que deje de querer participar.
Cuándo parar
Fíjate en sus señales. Conviene terminar la sesión si notas que:
- Bosteza varias veces o se rasca sin motivo aparente.
- Se distrae con facilidad y deja de mirarte.
- Se aleja o se va a otro sitio.
- Deja de interesarse por los premios.
No hace falta interpretarlo como un problema: simplemente ha tenido suficiente por hoy. Acaba con algo fácil y premia.
Apuntes por perfil
- Cachorro: sesiones aún más cortas, porque se cansan y se distraen antes. Tocar la mano suele ser un buen comienzo.
- Perro adulto: a menudo aprende rápido y disfruta mucho. La constancia y un buen premio son tus mejores aliados.
- Perro senior: elige trucos suaves como tocar la mano. Si notas molestias en las articulaciones, consulta al veterinario antes de practicar giros o dar la pata. Tienes más ideas en adoptar un perro o gato senior.
- Perro tímido: tocar la mano es un buen inicio, porque es él quien se acerca. Ofrece la mano a un lado, nunca de golpe hacia su cara, y respeta su ritmo.
- Perro muy activo: combina los trucos con juego de movimiento, como un rato de pelota antes o después. Tienes ideas en ejercicios y juegos para perros activos y en el enriquecimiento ambiental en casa. Si al emocionarse se lanza a saludar, te puede ayudar la guía sobre saltar al saludar.
- Casa con niños: los niños pueden participar, siempre con supervisión de un adulto. Que ofrezcan la mano abierta con calma y le den el premio en la palma, sin agobiarle ni abrazarle mientras practica.
Qué preguntar a la protectora, al refugio o a la acogida
- ¿Sabe algún truco o responde a alguna palabra o gesto?
- ¿Qué premios le gustan más?
- ¿Le incomoda que le toquen las patas o alguna otra zona del cuerpo?
- ¿Cómo reacciona cuando algo le cuesta o se frustra?
Y qué preguntar al veterinario
- ¿Qué premios son adecuados para él y qué cantidad puede tomar al día?
- ¿Tengo que descontar los premios de su ración diaria?
- ¿Hay algún movimiento, como girar o levantar la pata, que no le convenga?
Errores frecuentes
- Hacer sesiones demasiado largas.
- Levantarle la pata a mano o forzar la postura.
- Acercar la mano de golpe a su cara.
- Regañarle cuando no sale.
- Pedirle el truco completo desde el principio, sin pasos intermedios.
- Usar premios grandes o que tarde mucho en comer.
- Practicar con muchas distracciones al principio.
- Terminar la sesión con un fallo en vez de con un acierto.
Cierre
Enseñar trucos sencillos a tu perro adoptado es una forma divertida de conoceros mejor. Tocar la mano, dar la pata y girar se aprenden con pasos pequeños, premios a mano, sesiones cortas y mucha paciencia. Lo importante no es que salga perfecto, sino que los dos disfrutéis del rato y que tu perro descubra que aprender contigo es un juego.
Si estás pensando en adoptar un perro y compartir con él muchos ratos de juego como estos, en Salvaunamascota puedes ver perros en adopción y contactar con protectoras y refugios. Quizá tu próximo compañero de trucos te esté esperando.



