La forma más fácil de adoptar

Encuentra la mascota que necesita tu adopción

InicioGlosarioSocialización

‹ Volver al glosario

Socialización

Comportamiento

Proceso de aprendizaje por el que un animal aprende a relacionarse con personas, otros animales y estímulos del entorno.

La socialización es el proceso por el cual un animal de compañía aprende a relacionarse de forma adecuada con personas, otros animales de su misma especie, otras especies y todo tipo de estímulos del entorno: ruidos urbanos, vehículos, escaleras, suelos de distintos materiales, niños, ascensores, lluvia, otros perros, etc. Es una de las claves del bienestar del animal adulto y de la prevención de problemas de comportamiento.

Existe un periodo sensible de socialización primaria especialmente intenso durante las primeras semanas de vida, algo antes en gatitos que en cachorros de perro. Lo que el animal experimenta de forma positiva durante esta ventana queda integrado como "normal" para el resto de su vida; lo que no conoce o conoce con miedo tenderá a generar reacciones de evitación, ansiedad o agresividad en la edad adulta. Por eso se recomienda exponer al cachorro o gatito de forma controlada y positiva a la mayor variedad posible de personas, animales y entornos durante esa etapa.

Cuando se adopta un perro o gato adulto con socialización deficiente (perros de caza criados aislados, gatos asilvestrados, animales con historial de aislamiento), el trabajo es más lento pero no imposible: se llama resocialización y se basa en exposiciones progresivas, refuerzo positivo (premios, caricias, paseos en zonas tranquilas), descondicionamiento de miedos concretos y, en casos complejos, acompañamiento de un educador canino o etólogo. La paciencia y la coherencia familiar son determinantes.

Una socialización correcta no significa que el animal tenga que llevarse bien con absolutamente todos los perros, todos los gatos y todas las personas. Significa que es capaz de gestionar la presencia de otros sin entrar en pánico ni reaccionar con agresividad, que sabe leer las señales de comunicación de su especie y que disfruta o tolera las situaciones cotidianas de su entorno (paseo, veterinario, peluquería, transportín, vacaciones).

En el contexto de la adopción, la protectora suele informar al adoptante del nivel de socialización del animal: si ha vivido en casa con otros animales, si tolera a niños, si ha pasado tiempo en una casa de acogida que le haya expuesto a entornos urbanos, si ha trabajado miedos concretos. Esta información es clave para decidir si una familia y un animal son compatibles, y para planificar el periodo de adaptación. Para cachorros y gatitos, lo recomendable es no perder la ventana crítica: salir a la calle, conocer a gente y a otros animales sanos cuanto antes, respetando la pauta vacunal.

Guía relacionada

Adoptar un cachorro o un perro adulto: qué elegirCachorro o perro adulto: ventajas, inconvenientes y qué tipo de perro encaja mejor con tu vida. Guía honesta para acertar en la adopción.

Términos relacionados

¡Comparte!

Puedes compartir la página actual en twitter o en facebook de esta forma compartes únicamente los anuncios que te interesen.